Lo que la ley nos limitaSolo te vendemos lo que podemos prestar
Los traslados los prestan nuestros colaboradores de taxi y VTC, cada uno con su licencia o autorización, y cada título habilita unas cosas y no otras. Eso se aplica antes de darte un precio, no después de cobrarlo: cuando ningún colaborador puede prestar el viaje con su título, no aparece con importe ni con botón de reservar. Te decimos por qué y quién sí puede llevarte.
- §Dentro del mismo municipio no te lleva un VTC
- Una autorización VTC habilita el transporte interurbano: de un municipio a otro. El trayecto que empieza y termina dentro del mismo término es servicio urbano y corresponde al auto-taxi, porque Castilla-La Mancha no lo ha habilitado a los VTC. El calculador lo comprueba antes de darte precio: si el viaje es interno, no hay importe ni botón de reservar; te decimos por qué y que ahí quien te lleva es el taxi del municipio. Y no hay excepción por conveniencia: mientras no haya una licencia de auto-taxi detrás, ese viaje no se acepta por ningún canal, ni por la web, ni por WhatsApp, ni por teléfono.
- §No se para en la calle: el servicio se contrata antes
- Un VTC no puede recoger a mano alzada ni esperar en una parada. Cada servicio se contrata antes de empezar y queda registrado con la hora exacta de la contratación, que es la que se lleva a la hoja de ruta. Para ti eso tiene una ventaja concreta: antes de salir de casa sabes el precio, el coche y quién conduce.
- §La regla del 20 %, contada servicio a servicio
- Los vehículos de nuestros colaboradores VTC tienen que atender habitualmente necesidades de transporte relacionadas con Castilla-La Mancha: un servicio que empieza y termina fuera de la comunidad cuenta contra un límite del 20 %, y pasarse le cuesta la autorización a quien la tiene. Cada reserva se clasifica por la comunidad de origen y la de destino, el panel lleva la cuenta del mes y del año y avisa antes de que el margen se agote. Preferimos decir que no a un traslado que no nos corresponde antes que poner en riesgo el título de quien conduce.
Cada línea de arriba es un viaje que no cobramos y que otro te habría cobrado. Se renuncia a propósito, porque un servicio que no se puede prestar no es más barato: es el que se queda sin coche en la puerta, con el conductor levantando acta. Si otra aplicación te da precio para un trayecto que empieza y acaba en tu pueblo, pregúntale con qué título lo presta; la sanción no la paga la aplicación.